Lo que estuve mirando


Este año, que está llegando a su fin, nos dejó un par de mini series increíbles, nuevas series con apuestas diferentes, y temporadas espectaculares de otras que logran, a veces con algunos traspiés, mantener su calidad.

No creo que exista una persona en nuestro planeta que no haya oído algo sobre Chernobyl, la miniserie creada por Craig Mazin, en base a libros y testimonios, y dirigida por el sueco Johan Renck. A lo largo de cinco capítulos, la mini serie recrea los hechos del conocido desastre nuclear, ocurrido en 1986 en una planta nuclear cercana a Pripyat, ciudad ucraniana que, en ese entonces, formaba parte del territorio soviético. Es importante remarcar que Chernobyl no se limita a recrear los hechos mirando al pasado, sino que los analiza desde el presente, como una especie de advertencia en un mundo que está viviendo en la época más fuerte de la crisis climática y ambiental. El alma de Chernobyl, que sin ella sería una sobredosis de ciencia y datos históricos, son los personajes: los trabajadores, los que arriesgaron su vida para evitar que el desastre se expandiera terriblemente, los héroes desconocidos, los científicos, y todos aquellos que lucharon por el mejor final posible luego de la catástrofe, a ellos está dedicada la serie. Es una joya, un ejemplo de perfección cinematográfica en términos de producción de arte, de actuaciones, de dirección; en fin, algo verdaderamente digno de ver y de revisar en los años siguientes. Si hacés click acá, podés leer algo que escribí hace unos meses.

La otra mini serie sobresaliente del 2019 es When They See Us, también basada en hechos reales que continúan siendo relevantes hoy en día, lamentablemente. Creada, co-escrita y dirigida por la genia de Ava DuVernay, nos cuenta la historia de cinco adolescentes que, en 1989, fueron acusados y condenados, sin pruebas, de haber atacado y violado a una corredora en el Central Park. La mini serie, que cuenta con cuatro capítulos, se ocupa de mostrar con empatía, humanidad y crudeza la experiencia de cada uno de los protagonistas, ahora conocidos como "los cinco exonerados", a lo largo de los años. Si bien, por momentos, When They See Us se vuelve difícil de mirar, tenemos la obligación de hacerlo, de reconocer el racismo estructural e institucional que existe no sólo en Estados Unidos, sino en el mundo entero. Lo que busca y logra magistralmente esta mini serie es uno de los verdaderos propósitos del arte: concientizar, exigir justicia social y no mirar para un costado. Esta obra maestra nunca se podría haber realizado sin el esfuerzo, no sólo de DuVernay, los actores y todo el equipo, sino fundamentalmente de los cinco hombres que, a pesar del trauma y el dolor, se animaron a contar y compartir sus historias.

En el caso de Pose, serie producida por Ryan Murphy (Glee, American Horror Story, The Politician), cuenta con el elenco de actores y guionistas trans y no binaries más grande de la historia. La serie, que ya tiene dos temporadas, está inspirada en la escena y la cultura de los "bailes" neoyorquinos llevados a cabo por la comunidad LGBTTQ+ latina y negra a fines de la década del ochenta y principios de los noventa. También hace hincapié en la epidemia del VIH y el SIDA, pero no tomando porcentajes fríos, sino centrándose en el lado más humano, en casos específicos y cómo afectan a los que contraen el virus y a sus seres queridos. Los personajes no son simples avatares a través de los cuáles expresar un cierto mensaje de diversidad, al contrario, se nota que fueron creados con amor y dedicación, tienen matices y profundidad, son entrañables y a la vez complicados.

Otra serie, una de las últimas producciones de HBO, que también le dio importancia a la inclusión en su elenco es Euphoria, demostrando, como ya se ha dicho hasta el cansancio, que los personajes trans o travestis deben y tienen que ser interpretados por actores que sean trans o travestis. Euphoria es una bomba, es original y diferente a todas las series anteriores que han tratado la temática de la adolescencia, es una propuesta novedosa. Abarca temas como la depresión, las adicciones, el sexo y la violencia desde un punto de vista mucho más honesto que series como Skins o 13 Reasons Why, aunque sí es necesario mencionar, como lo advierte la propia serie al comienzo de cada capítulo, que algunas escenas contienen contenido sensible. Si Euphoria logra mantener el mismo nivel de calidad en el futuro, la próxima temporada será increíble.

Cambiando totalmente de tono, el 2019 también fue un año interesante para la comedia, con series como Barry, Fleabag, BoJack Horseman y Sex Education. Tanto Barry, creada y protagonizada por Bill Hader, como Fleabag, creada y protagonizada por Phoebe Waller-Bridge, se ponen la camiseta de un humor negro y bastante perverso, pero totalmente entretenido. La primera se trata, básicamente, de un asesino a sueldo que intenta retirarse de su profesión cuando encuentra su nueva pasión: la actuación; mientras que, la segunda, está protagonizada por Fleabag, una mujer de clase media-alta que parece vivir en un estado de desastre permanente. Waller-Bridge también es la guionista de la fantástica y adictiva serie Killing Eve, que también puse en mi lista, pero es bastante difícil de describir y categorizar, aunque súper recomendable.

Para ir terminando con esta lista, quisiera mencionar la quinta temporada de Peaky Blinders, que, en mi humilde opinión, es una de las mejores series de la historia. Listo, lo dije. Es una de las pocas series que, a lo largo de todas sus temporadas, hasta ahora (toco madera), no me ha decepcionado, incluyendo a esta última temporada que me dejó con el corazón palpitando a mil kilómetros por ahora. Como siempre, la producción de arte, la ambientación, la cinematografía, todo es perfecto, y ni hablar de Cillian Murphy... cualquier palabra quedaría corta.

Por último, en el campo de la ciencia ficción quisiera destacar a las últimas temporadas de Stranger Things y Black Mirror, y una mini serie británica llamada Years and Years. Si bien la tercera temporada de Stranger Things fue bastante divisiva entre espectadores, en lo personal, a mí me gusto mucho y escribí un poquito sobre el tema acá. En el caso de Black Mirror, es cierto que la serie perdió un poco de ese encanto y esa innovación que, en un principio, la popularizaron, pero aún así me parece que siempre tiene algo fuera de lo común para ofrecer, algún capítulo ingenioso. Por otro lado, en el género de crimen, subgénero de asesinos seriales, este año se estrenó la segunda temporada de Mindhunter, una serie con capítulos dirigidos por David Fincher, que muestra los inicios de nuevos modos de investigación en el FBI, basados en aspectos psicológicos y sociológicos en relación a los asesinos en serie, durante fines de los setenta y principios de los ochenta. Esta segunda temporada es mejor que la primera, me resultó infinitamente más perturbadora y atrapante.

En fin, creo que el 2019 deja en claro que, en los últimos años, las series y mini series han llegado a niveles que eran impensables en décadas pasadas, en numerosos casos inclusive superando al mundo de las películas, aprovechando al máximo la oportunidad de desarrollar las historias y los personajes a lo largo de varios capítulos y temporadas.


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